RENGLONES Oportunidad
- José Miguel Guevara

- hace 2 días
- 3 min de lectura
El Partido Acción Nacional hizo un relanzamiento con ajustes a su logotipo y declaraciones de valores con buen tino en un acto formal y curiosamente al día siguiente su presidente hizo declaraciones que en la práctica sabotearon el acto formal. No queremos pensar que fuera intencional, debe haber sido una mala coincidencia.
El pasado 26 de julio nuevamente el PAN realizó una presentación de soluciones nacionales de buen valor, lo curioso es que lo hiciera en medio del campeonato mundial de foot ball, ¿Sería como un reto a la atención nacional, comparando interés político contra afición por un deporte? O ¿sería una mal intencionada selección de fechas?
Es difícil dar respuesta a estas dos interrogantes, es un reto a sus más altas autoridades.
Por cierto, en las redes he recibido comentarios negativos a su presidente de parte de miembros del partido. Parece que hay una cierta inconformidad con la forma de conducir al partido, una de las más claras ha sido del político sinaloense García Villa.
En este clima recibimos la noticia de que el INE ha aceptado a Somos México como un nuevo partido a participar formalmente en las lecciones, partido calificado por analistas como oposición de centro izquierda, posición en el abanico político razonable ya que entre sus valores hay posiciones que no pueden considerarse propias de un auténtico humanismo, lo que inapropiadamente suele llamarse “derecha”. Bien, se suma una oferta política apta ciudadanos insatisfechos con el actual gobierno y no exigentes en valores referidos a la vida.

Me pregunto, ¿es esta una nueva oportunidad para el Partido Acción Nacional para ofrecerse como una verdadera y prácticamente única oposición por la promoción de valores humanos?
Vale la pena reflexionar ¿Qué hay de común entre los ciudadanos mexicanos que no estamos satisfechos con la manera de gobernar en estos últimos siete años?
Por supuesto, no nos gusta ser engañados, tal vez engañar, pero no ser engañado y este gobierno nos ha engañado en su fingimiento de austeridad republicana, las noticias están plagadas de escándalos de despilfarros y ostentaciones de sus principales políticos, viajes, casas, joyas, etc.
No nos gusta sentirnos inseguros, ya no digamos en la calle, en nuestras propias casas. Estamos rodeados de riesgos por el poder que la delincuencia ha alcanzado. Los delincuentes son personas carentes de moral, conciencia de que hay leyes superiores que nos obligan a respetar a los demás, respetar vida y propiedad ajena. Esto es más profundo que leyes humanas siempre expuestas al litigio.
No nos gusta que nuestra economía se encuentre en declive, por falta de competencia profesional y por proteger a obvios delincuentes señalados por los vecinos del norte como delincuentes. Lo primero es resultado de la bajísima calidad de nuestro sistema de educación, nulo en moral, las reglas de convivencia y pobre en instrucción dado el pésimo clima propiciado por incompetencia de autoridades y abuso de líderes sindicales, clima que ahoga a los maestros que desean cumplir su vocación de enseñar a vivir con rectitud a sus alumnos.
Solamente he mencionado tres temas: honestidad, seguridad y economía; para resolver estos tres temas de fondo es indispensable propagar una nueva forma de convivir: convivir en virtudes, es decir la oferta de los posibles gobernantes debe contener valores humanos más allá de un simple pragmatismo incoloro sin sostén espiritual.
Los votantes debemos prestar atención a los valores y las plataformas propuestas por los partidos y hasta donde he podido leer los documentos que muestran los partidos existentes, solamente el Partido Acción Nacional tiene algo de contenido en el sentido que reclamo.
Esta es su oportunidad, misma que no debe desperdiciar.









