DERROTA DE TRUMP
Las elecciones mostraron un fuerte rechazo a la política de Donald Trump, con un triunfo arrollador del partido demócrata, de 18 gobernadores en juego, en 8 ganan los demócratas, destacando Texas con Gina Hinojosa, California con Xavier Becerra, así como en Nuevo México Deeb Haland; es muy importante el giro del electorado hacia el partido demócrata y el rechazo al republicanismo de Donald Trump.

Nueva york con la demócrata Kathy C.Hochul, y Pensilvania con Josh Shapiro, en Rhode Island la demócrata Helena Foulkes, en Illinois e Iowa Jay Robert Prisket y Rob Sand; cabe destacar el triunfo republicano en Florida con Byron Donalds, el primer afroamericano en gobernar el estado.
Es importante destacar que el número de gobiernos estatales encabezados por mujeres es el más alto en la historia de los Estados Unidos, 17 mujeres serán gobernadoras, destacando Amy Klobuchar de Minnesota, y Khisha Lance Botoms, la primera mujer negra en encabezar una gobernatura; Deb Haaland, la primera mujer indígena que gobernara en Nuevo México, falta Gina Hinojosa, la primera mujer en gobernar Texas arrebatando el estado a los republicanos.
En cuanto al senado, lo que parecía muy difícil, termino a favor del partido demócrata, 7 escaños le fueron arrebatados al partido republicano, con lo que la mayoría paso al partido demócrata; notables victorias en Texas, Kansas y Carolina del sur, donde hace muchos años que dominaban los republicanos.
En Kansas, desde 1930 no había sido electo un senador demócrata esta vez se rompió el esquema de 94 años, Adam Hamilton derroto al republicano Roger Marshall.
En Texas James Talarico derroto al republicano Ken Paxton, en Carolina del sur, la demócrata Annie Andrews venció a la republicana Darline Graham, en carolina del norte, Roy Cooper derroto al republicano Michael Whatley, y en Ohio, Iowa, Kansas y Maine también fueron derrotados los republicanos por sus contendientes demócratas con lo que se esfumo el control republicano del senado y paso el mando a los demócratas, que conservaron Georgia y New Hampshire.
Con estos resultados el presidente Trump puede quedar como Lame Duck, pues también en las diputaciones perdió la mayoría.
La nueva conformación del congreso limitara las posibilidades del presidente para su enfoque político, y le amarrara las manos teniendo que negociar con la oposición los cambios y las acciones en economía entre otros muchos pendientes, sin embargo, de aquí a que en enero tomen posesión de sus cargos los nuevos representantes electos, el presidente puede presentar muchas propuestas que todavía pueden ser aprobadas por el congreso en funciones.
El partido demócrata consiguió 245 representantes, por lo que tiene mayoría y por lo tanto puede influir en la agenda nacional y en la aprobación del presupuesto nacional, puede iniciar investigaciones y procesos de supervisión al gobierno federal, y ahora que se habla de corrupción en la familia presidencial, puede llegar hasta el procedimiento de impeachment, pero antes que eso a un gobierno dividido, si no coincide el ejecutivo con el legislativo y se puede paralizar el gobierno como ya ha sucedido.
Las repercusiones del desastre electoral republicano son muchas y se extienden a todo el mundo, repercuten en la guerra interminable de Rusia-Ucrania, en la guerra Irán-USA, en la OTAN y también en México, donde no se ha resuelto la entrega de los políticos reclamados por narcotráfico, la mención permanente de narcoestado y el inestable ir y venir del TEMEC, que pese a lo que diga el gobierno mexicano, sigue en suspenso y no parece avanzar como conviene a la relación con nuestros vecinos.
A querer y no, las elecciones van a tener repercusión en el gobierno mexicano, y por lo tanto en la sociedad y la ciudadanía, que pese a los otros datos que aparecen en la mañanera, no se reflejan en el sector salud, ni en los precios del super, pues los otros datos se estrellan ante la realidad que vive el consumidor día con día.
La incertidumbre generada por las elecciones del 3 de septiembre está presente en todas las fronteras y el estado mental de Trump ante la derrota puede significar muchas cosas y no todas buenas para sus aliados y vecinos, lo que sigue no puede predecirse, pero ni los mejores analistas pueden tener certeza ante lo que sigue.
Vienen elecciones en España, en México el año que viene, y los alineados hoy pueden desalinearse mañana, lo cierto es que el segundo periodo de Donald Trump ha sido paralizante en muchas instituciones y gobiernos.
El retorno del partido demócrata al control de las cámaras hace posible una confrontación que puede generar mayor inestabilidad, económica y política porque nos guste o no, lo que pasa en los Estados Unidos tiene consecuencias globales y se refleja rápidamente en las bolsas de valores y los consejos de gobierno de muchos países.
Los espero en mi próxima colaboración.










