LIGAS RUSAS DE TRUMP
Un individuo llamado Umar Kremlev pagó una costosísima celebración en Bahamas de la boda del hijo de Donald Trump el pasado mayo, algo ingenuamente reconocido por su nuera. Kremlev es un agente ruso que ha sido señalado por secuestro y reubicación de niños ucranianos, y pertenece al círculo cercano de Putin.

En diciembre de 2015, la agencia Russia Today le pagó al general Michael Flynn para que hablara en Moscú, donde también se reunió con Vladimir Putin; Flynn fue consejero de seguridad nacional de Trump en su primer período, por muy corto tiempo.
Un condecorado veterano naval ruso, Roman Vasilenko, sospechoso por sus ligas con la inteligencia rusa, canalizó dinero a la primera campaña presidencial de Trump, lo que le costó a uno de sus operadores ser encarcelado. Cuando Trump llegó a la presidencia, lo liberó.
En junio de 2016, el mismo hijo de Trump sostuvo una reunión con una agente rusa y un antiguo operativo de inteligencia ruso, dentro de un esquema en el que se incluía lavado de dinero. En noviembre de ese mismo año, el yerno del presidente pidió al embajador ruso en EEUU usar las facilidades de la embajada rusa en Washington para comunicarse con Moscú evadiendo la contravigilancia norteamericana.
En julio de 2017, el mismo yerno, Jared Kushner, tuvo que emitir una declaración al congreso norteamericano por 4 distintas interacciones con rusos que había tenido durante la campaña de la primera presidencia de su suegro.
A través del enviado especial de Trump, Steve Witkoff, se establecieron contactos con el crimen organizado ruso y se ha tratado de lograr la rendición ucraniana ante la agresión rusa. Felix Sater, hijo de un inversionista en bienes raíces y gangster ruso, fue el principal consejero de Trump antes que se volviera presidente y desarrolló planes para lavar dinero que beneficiara la guerra de invasión rusa.
Trump se ha servido de agentes rusos para establecer comunicaciones con Moscú, como el caso de Kirill Dmitriev, un cercano a la familia de Putin, quien se reunió con el principal donante a la campaña de Trump en las elecciones de 2016 y que fue investigado por el FBI a causa de ello.
Para golpear al expresidente Joe Biden, Trump se sirvió de agentes rusos vinculados a la inteligencia de ese país para fabricarle toda una campaña de mentiras, incluidas acusaciones de haber recibido sobornos él y su hijo Hunter Biden, con el propósito de lograr que fuera destituido.
Kash Patel, actual director del FBI, fue señalado de recibir dinero de un productor de cine con ligas en el Kremlin; muchos señalan que fue puesto ahí por Trump precisamente para que cerrara los ojos ante estos señalamientos.
No son todos ni los más escandalosos, pero son suficientes para explicarnos la conducta de Donald Trump y su aparente giro dándole la espalda a Ucrania. Existen acusaciones desde julio de 1987, cuando realizó su primer viaje a Rusia, en el sentido de haber sido captado por la inteligencia de aquel país. Lo cierto es que con las elecciones del 3 de noviembre las cosas mejorarán en la política exterior de los EEUU.
Alejandro Gutiérrez Balboa
Maestro en Seguridad Nacional









