MORENA ESPAÑOL
- Alejandro Gutiérrez Balboa

- 25 may
- 2 min de lectura
Los narcogobiernos no son exclusivos de países bananeros ni se vuelven tales de la noche a la mañana. Pero hay que destacar que existe una corriente ligada a la izquierda populista que ha monopolizado la práctica de asociarse a la corrupción y que se ha beneficiado del dinero que su asociación con las mafias les genera. España es un caso preocupante.
El ex presidente de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha sido imputado por haber encabezado una trama delictiva que a través de la línea aérea Plus Ultra le hizo ganar millones de euros de dinero sucio a él, a su familia y a varios socios en varios países.

Zapatero ejerció la presidencia del gobierno español de 2004 a 2011 y su gobierno fue un fiasco: legalizó ETA, promovió el separatismo y la división entre las comunidades, arruinó económicamente el país, fue miembro fundador del grupo de Puebla, junto al pederasta Evo Morales y otros dirigentes de izquierda que han empobrecido como nadie sus países. Posteriormente fue observador en las elecciones de julio del 2004 que robó descaradamente Nicolás Maduro y las avaló como si hubieran sido impolutas.
La urdimbre por la que ha sido acusado tiene como columna vertebral la aerolínea Plus Ultra, que fue fundada en 2011 con el propósito de proporcionar una vía aérea a un país pobre, en este caso Guinea Bissau, pero también para ser utilizada en el transporte ilícito de drogas y servir de blanqueo de estas operaciones. Los primeros vuelos programados fueron entre Guinea Bissau, Islas Canarias y Madrid; a ello se agregaría posteriormente Venezuela, entre otros, pero había planes de vincular a Irán y a China.
Desde un principio se vio que la línea mantenía problemas operativos, que tuvo vuelos que no transportaban exclusivamente pasajeros y que tenía planes de ampliar sus operaciones a otros países cercanos, como Cabo Verde. Existe un testimonio de un avión sin un solo pasajero y repleto de narcóticos.
A la operación de Plus Ultra se incorporaron inversionistas venezolanos que controlan casi el 57% de la línea, la que en algún momento sólo contaba con un avión. Fue en Cabo Verde donde fue detenido Alex Saab, testaferro y operador económico internacional de Nicolás Maduro, por la DEA norteamericana.
La línea fue rescatada por el gobierno de España que encabeza Pedro Sánchez en un movimiento en el que hay capitales venezolanos inmiscuidos y una investigación abierta en Estados Unidos por la comisión que cobró un subordinado de Zapatero y que implica blanqueo del dinero venezolano. Las propias hijas de Zapatero, que después de todo este escándalo recibe en España el apodo de “nepobabies” recibieron un millón de euros por trabajos que no valen nada, como proveedoras de empresas creadas para servir de cortina de humo de la aerolínea.
De la mano de Zapatero subió Pedro Sánchez, actual presidente, es su mentor político e igualmente está inmerso en un mar de corrupción de familiares y amigos de su partido.
Todo esto nos suena demasiado familiar, es un modelo que estamos padeciendo y una escuela que ha florecido en otras latitudes.
Alejandro Gutiérrez Balboa
Maestro en seguridad nacional








