La sociedad frente a las elecciones
El inicio del proceso electoral 2027, constituye un área de oportunidad para quienes están empeñados en recuperar libertad, democracia e institucionalidad en nuestro país; y exigir el castigo a quienes han endeudado, la han sumido en la corrupción y la narcopolítica; destruido instituciones democráticas, y la división y equilibrio entre los poderes.

Las recientes encuestas (Buendía & Márquez, Mitofsky, De las Heras, Enkoll, Covarrubias), aunque difieren en porcentajes del desgaste oficialista y la baja en la imagen de la presidente -escándalos de Andy y el huachicol fiscal; pugnas entre mafias; encubrimiento a narco políticos, entre muchos- señalan una tendencia aprovechable por la sociedad (la oposición no ha hecho cosas significativas, quizás porque tiene cola que le pisen) para revertir el proyecto autoritario. El populismo autoritario los usará para fortalecerse -con la expansión y el condicionamiento de programas sociales- mediante los Siervos de Morena Pagados por la Nación. Este será, seguramente, una de las estrategias político-electorales.
También es importante destacar los altos índices de negativos de la oposición y la urgencia de aplicar acciones correctivas. El panismo, por su parte, ha asumido el silencio y la evasión como su mejor estrategia para enfrentar la crisis reputacional en la que la han sumido algunos de sus dirigentes. Se quejan de que Morena encubre narco políticos y corruptos, y lo mismo hacen ellos con los dueños del partido. No reconocen que la sociedad castiga su incongruencia e hipocresía. Si pretenden recuperar la confianza social tienen que realizar un mea culpa frente a la sociedad y expulsar a sus malos elementos. No hay puntos intermedios.
La oposición requiere aliarse para arrebatarle diputaciones, gubernaturas y presidencias municipales al oficialismo a través de personalidades que garanticen integridad, experiencia de buen gobierno y sin cola que les pisen. Y corregir los vicios de los programas sociales, no quitarlos.
La sociedad, por su parte, también requiere organizarse para exigir castigo a corruptos y narcopolíticos; denunciar las presiones de los Siervos de Morena; vigilar el proceso electoral; señalar los gastos excesivos de campaña, la compra de votos; motivar a los indecisos a votar; y, denunciar la participación del crimen organizado y la parcialidad del INE, entre muchas acciones.
Adicionalmente, la sociedad puede y debe señalar qué perfiles de gobernantes quiere, e impulsar la candidatura de liderazgos sociales positivos en sus localidades; exigir ética y cero corrupción en el desempeño de sus funciones; plantear objetivos de gobierno; organizarse para dar seguimiento a compromisos de campaña y combinar los señalamientos a morenistas con propuestas de bien común realistas y alcanzables en el corto y mediano plazo. La sociedad organizada puede competir territorialmente con los Siervos de Morena; denunciar la venta de votos mediante programas sociales o su condicionamiento; organizar megamarchas en todo el país y el litigio estratégico para impedir que el morenizado INE sea cómplice de la ilegalidad electoral, como lo hace.
Organismos como Saber Votar, pueden ayudar a los ciudadanos a ser conscientes de quiénes son y qué ofrecen los candidatos a diputados y gubernaturas; para ejercer un voto diferenciado y de lealtad a los candidatos con los que se identifique.
La sociedad requiere exigir a las autoridades, particularmente donde gobierna la oposición, la creación de mecanismos ciudadanos de vigilancia, para garantizar buenos gobiernos -ejemplares-, con lo cual se abrirá la posibilidad a la alternancia con la recuperación democrática.
Resulta preocupante la indiferencia de un sector de ciudadanos que, aunque sufren en carne propia los excesos morenistas, no traducen en las urnas su rechazo. Esta es un área de oportunidad para la sociedad: motivar a estos sectores a traduzcan su repudio en votos en favor de quienes sí los representan.
Gustavo Mendoza Ávila
Periodista y maestro en seguridad nacional








