¿Terrorismo ligth?
- José J. Castellanos

- hace 18 horas
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El fenómeno del terrorismo es complejo y se manifiesta de diversas maneras, pero el aspecto central del mismo es generar temor en una población o grupos sociales y no tanto por lo que hace, sino por lo que puede hacer. Sin embargo, para que esto quede de manifiesto, se requieren algunas muestras de lo que son capaces de hacer los generadores del mismo.

Esto viene a cuenta por lo que ha empezado a ocurrir en nuestro país.
Por un lado, son ya dos los gobernadores que han sido detenido por supuestos o reales delitos que se les imputan. Uno de ellos es quien fuera el primer gobernador de oposición en tiempos del PRI: Ernesto Ruffo. Se le detuvo de manera espectacular y está detenido en una cárcel de máxima seguridad como si se trata de un capo de la delincuencia organizada. Se le acusa de guachicoleo y sus abogados afirman que las acusaciones carecen de sustento. Por lo pronto está detenido y pretenden someterlo a proceso.
El segundo caso es el ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre, quien fuera militante del PRI, primero, y luego del PRD. Se le acusa de desaparición forzada y ocultamiento de evidencias en el caso Ayotzinapa. Resulta curioso que después de tantos años de los sucesos de la desaparición de los estudiantes normalistas y de tantas investigaciones, de pronto sacan del sombrero algunos señalamientos de sus ex colaboradores.
Independientemente de la verdad de los hechos, la forma y el momento en que se han hecho estas detenciones aparecen, para muchos, como actos políticos para preparar la próxima elección y justificar el comportamiento de la 4T en la lucha contra la delincuencia organizada. Esto contrasta con la forma como han sido atendidos los casos de personajes de Morena que también han sido señalados como sospechosos de participar o proteger a la delincuencia organizada, o la lentitud con que se ha procedido en el caso de los marinos descubiertos y ya señalados como participantes en el guachicol, sin que por el momento se profundice en los integrantes de la red que introdujo grandes cantidades de combustible de manera ilegal.
Los detenidos ¿son presos políticos? ¿Podrían incrementarse las detenciones de quienes son incómodos para la 4T?
Poco después de estos sucesos, María Luisa Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia de la República y ex dirigente de Morena, dio a conocer unas listas de periodistas y políticos que se oponen al proyecto de la 4T. Unas listas que, como dijera Claudia Sheinbaum cuando era jefa de gobierno en la CDMX, son propias de gobiernos totalitarios, como los fascistas y los nazis, aunque se le olvidó mencionar a los comunistas de cuyas filas provienen distinguidos miembros de Morena.
¿Con qué objetivo se hacen listas de periodistas y medios de comunicación? Esto en un contexto en el que durante los últimos años se ha asesinado a numerosos periodistas y algunos atentados como el de Ciro Gómez Leyva, quien de no haber ido en una camioneta blindada hubiera sido masacrado.
Las listas negras son, efectivamente, un modus operandi de los sistemas totalitarios y autoritarios para ir señalando a quienes es necesario callar, ya sea presionando a los medios para que los corran o eliminándolos.
Hay que recordar que con listas o sin ellas, Andrés Manuel López Obrador se dedicó a señalar, insultar y burlarse de muchos medios y periodistas críticos. Abrió, incluso, un espacio en las mañaneras para dizque desmentirlos. De estos últimos, muchos ya no tienen los espacios en los que solían colaborar. Han sido “depurados”. Esto nos muestra que –como ocurrió también con el PRI- ya hay antecedentes de represión al periodismo.
Parte de estas acciones contra los medios, es el reconocimiento público de Claudia Sheinbaum de que su gobierno discrimina a los medios Reforma, El Universal y TV Azteca. Sin embargo, más allá de la famosa frase de José López Portillo “no pago para que me peguen”, nunca se había hecho un señalamiento de esta naturaleza. En cambio, la 4T salvó de la quiebra al periódico La Jornada. Dos varas y dos medidas.
Ya veremos si es un “terrorismo ligth” o dichas acciones tienen consecuencias.









