Esclavitud mundial, actualidad
- Jaime Aviña

- 12 abr
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Aunque aparentemente la esclavitud esta abolida en el mundo entero, no fue sino hasta el año de 1981 cuando el presidente de Mauritania emitió un decreto prohibiéndola, siendo el último país a nivel mundial en hacerlo, pero al no aprobar penalizaciones en la ley, su incumplimiento permitió posesión de esclavos hasta que, en el año 2007, por presión internacional apareció una ley que permitía juzgar y penalizar a los propietarios de esclavos, pero como en muchos casos hecha la ley falta cumplirla, por lo que actualmente todavía se considera según estudio de la BBC, en 2017 la existencia de 60,000 personas sometidas a esclavitud en Mauritania; esta cifra es muy baja comparada con otros analistas en especial la ONG australiana Walk Free que calculan hasta 40 millones de personas en el mundo sometidas por trabajos forzados, tráfico de personas y servidumbre en su sentido más estricto.
Tomo el ejemplo de Mauritania, por ser el último país en proceder a la abolición, pero según el informe global de esclavitud, elaborado por la organización de derechos humanos Walk Free, hay actualmente unos 50 millones de personas que viven como esclavos, en diferentes formas, tales como explotación forzada, amenazas, servidumbre por deudas, coacción y engaños, y por supuesto explotación sexual comercial forzada, la trata de personas y la venta y explotación de niños, son tristes ejemplos actuales de esclavitud.
En el pasado, la trata de esclavos por los traficantes portugueses, propiciaron la llegada a Brasil de miles de personas desde África, igual paso en el caribe, y en los Estados Unidos, donde actualmente la población Negra descendiente de esclavos es casi el 17% del total, y en donde hasta la aprobación de la decimotercera enmienda, el 31 de enero de 1865, ratificada por los estados el 6 de diciembre del mismo año, pero la garantía de libertad, no lo fue de igualdad, la discriminación y exclusión persistió y genero resistencia, el Ku kux Klan, y los supremacistas blancos, hasta el momento actual se resisten a aceptar la igualdad pregonada en la ley.
Cabe mencionar que el 28 de agosto de 1565, la población de san Agustín en Florida fue fundada por el español don Pedro Menéndez de Avilés, ahí ocurrió el nacimiento del primer esclavo africano en lo que hoy es Estados Unidos, se llamó Agustín, hijo de esclavos, bautizado en la fe católica, y declarado libre por el gobernador de Florida, Manuel de Montiano, cumpliendo las ordenes españolas de 1693 que otorgaban libertad plena a los esclavos escapados de las colonias británicas, siguiendo la tradición que estableció la reina Isabel la Católica prohibiendo la esclavitud en sus territorios de ultramar.
Siguiendo la línea de tráfico de esclavos desde los siglos XVII Y XVII en África, la trata de esclavos se dio hacia América, donde se interrumpió en el siglo XIX, pero también hacia los dominios árabes, se calcula que mientras fueron esclavizados 11 millones en América, en África y los estados árabes se llegó a 19 millones. Los traficantes bereberes y mauritanos llevaron esclavos a los árabes, y el tráfico persistió hasta el siglo XX.
No podemos dejar de mencionar a los radicales islámicos de Boko Haram, que secuestran y esclavizan especialmente niñas y mujeres, en agosto de 2014 los yazidis apresados por el estado islámico en la ciudad de Sinjar en Irak, dónde además de asesinar a miles de varones, más de cinco mil mujeres y niñas, fueron convertidas en esclavas, y entregadas a los combatientes yihadistas para ser violadas obligadas a convertirse.
En la actualidad la esclavitud persiste de diversas formas en muchos países, según la ONG Wlak Free, teniendo en cuenta el índice de prevalencia, que mide el número de personas bajo esclavitud moderna por cada 1,000 ciudadanos, la lista la encabeza Corea del norte, con 104 personas de cada mil, seguida de cerca por Eritrea en África con 90 y Mauritania con 32, le sigue Arabia Saudita con 21, Turquía con 15, Tayikistán 14, Emiratos Árabes 14, Rusia 13, Afganistán y Kuwait también con 13.
No es de extrañar que la dictadura comunista de Corea del norte encabece la lista, pues también encabeza la lista de países donde se persigue la religión, pero es de llamar la atención que Turquía y Rusia, con gran influencia europea se encuentren apuntados en donde existe la esclavitud, aunque también son dictaduras y de ellas no se puede esperar lo mejor.
Hablando de esclavitud no se puede dejar de mencionar nuestro país, pues en México la esclavitud existía mucho antes de la llegada de los españoles, en la figura de los llamados “ tlacotin “, personas que realizaban trabajos domésticos o en la agricultura, sometidos y con pocas posibilidades de liberación, esto era especialmente grave para las mujeres, que podían ser esclavizadas en cualquier momento y entregadas como mercancía, como lo fue la Malinche, (doña Marina) con otras 18 a Hernán Cortes.
Vuelvo a mencionar en el momento actual, la presencia del crimen organizado en el tráfico de personas con fines de esclavitud sexual, o con fines de esclavitud laboral, como ha ocurrido en el pasado con emigrantes chinos y en el presente con cubanos obligados a trabajar como soldados o como médicos por salarios altos que cobra la dictadura, mientras ellos reciben lo elemental para sobrevivir.

Como médico que viví internado y residencia en hospitales, hago notar la explotación que se hace a los actuales residentes y pasantes de servicio social, que parecen sometidos a una esclavitud inevitable, por la necesidad de obtener un título, con guardias de 36 de trabajo, por 12 horas de descanso y salarios ajenos a las necesidades, lo puede catalogarse como parcial esclavitud, ante un gobierno preocupado por enviar ayuda a la dictadura (que no al pueblo cubano) mientras descuida a los más pobres con la farsa de que “PRIMERO LOS POBRES”.
Las formas de esclavitud moderna son cada vez más sofisticadas, poner atención a los que ocurre en nuestro entorno, puede ayudar a descubrirlas y denunciarlas, es trabajo ciudadano ante un gobierno que cierra los ojos.
Agradezco su atención y los espero en mi próxima colaboración.









